Hoy en día la mayoría de las mujeres tenemos en nuestro tocador decenas de potingues, ya sean para el cuidado facial, para el maquillaje o para el cuidado corporal. Usar crema hidratante diariamente forma parte de un ritual, de hecho, yo personalmente no concibo el momento de lavarme la cara con agua y jabón y acto seguido ponerme una crema hidratante con factor de protección solar y un antiojeras.

Tenemos ya tan inculcados ciertos hábitos de belleza, que cuidarse por fuera es tan necesario y obligado como cuidarse por dentro. Al final, todo va ligado y repercute de manera beneficiosa en nuestro cuerpo y en nuestro organismo.

Como dicen los especialistas…Si comes bien, sigues una dieta equilibrada, con muchos vegetales y legumbres y pocas grasas, bebes mucha agua diariamente (al menos 2 litros) y practicas ejercicio regularmente varias veces a la semana…tu piel te lo agradecerá, estará radiante y luminosa. Y si además de todo esto la cuidas con los productos adecuados que la protejan de la exposición solar durante todo el año y le aportas hidratación con una buena crema o sérum hidratante, conseguirás un rostro sano, bonito y cuidado.

Todo esto esta muy bien pero ¿qué pasa con nuestro cuerpo? Nuestro cuerpo también es un reflejo de todas esas buenas rutinas (dieta equilibrada y ejercicio) pero además debemos limpiarlo y eliminar células muertas que se acumulan con la ayuda de un exfoliante corporal.

La exfoliación corporal es muy importante y sirve para eliminar las células muertas que se acumulan en la piel impidiéndole respirar y oxigenarse. Aunque bien es cierto que la piel se renueva de forma espontánea cada cierto tiempo y se generan células nuevas y en perfecto estado, nosotros debemos ser conscientes de hacerlo manualmente para tener una piel más sana.

Atrás quedaron los cepillos de madera con cerdas naturales y los guantes de crin que colgaban en el interior de las duchas de las casas de nuestras abuelas ¿lo recuerdas? Qué método tan agresivo para la piel!

Hoy en día existen multitud de cremas y geles para su uso dentro de la ducha que están compuestos por pequeñas partículas granuladas que realizan la misma función que esos cepillos que usaban nuestras madres y abuelas pero de manera más suave y menos dañina, además al no ser productos tan agresivos se pueden utilizar varias veces por semana pues a parte de eliminar las células muertas también hidratan la piel.

Y tú¿ cuántas veces a la semana exfolias tu cuerpo y cómo lo haces?

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